What a waste of a lovely knight Portal Knights – Análisis

Encabezado Portal Knights AHMad Max (2015) es indudablemente una película sobresaliente. Voy a dedicar unas líneas para reflexionar el por qué de esto; si no estás de acuerdo con la afirmación primera ya puedes irte de aquí porque has perdido todo mi respeto. Este filme es brillante. No por sus diálogos o por su trama. No es por su inmersión o porque sus personajes sean especialmente carismáticos. Nada de esto. Si se ha convertido en un referente en su género es en gran medida por ser una película centrada. Mad Max: Fury Road es todo lo que debe ser una película de acción. Y es plenamente consciente de ello. Tanto es así que se enfoca constantemente de manera casi obsesiva en el ritmo que marca. Mientras otros directores tienden a dispersarse, procurando estimularte desde diferentes direcciones, George Miller no. Camina de frente, mirándote a los ojos. Desafiante. No tiene intención de que nada se interponga entre su objetivo y él. Ni siquiera tú o tus ganas de ver algún tipo de romance entre Tom Hardy y Charlize Theron. Por supuesto, no descuida su trama, pero quizá contarte la historia de cómo el héroe de turno salva un pueblo no sea su principal intención. Lo que pretende es organizar una orgía para tus sentidos. Y desde luego, lo consigue.mad-max antihypeComo contrapunto tenemos Los Cuatro Fantásticos (2005). Una película indiscutiblemente mediocre, de estas sobre las que piensas “para esto, igual hubiese sido mejor no hacerla” -aún así, con secuela. Y reboot-. A decir verdad esto se debe a diferentes factores, entre ellos querer abarcar más de lo que debe o se puede permitir. Lo que podría haberse sido una película palomitera, seguramente intrascendente, se convirtió en un desastre en el momento en el que intentó, además de ser una obra de superhéroes Tener -o procurar- un fondo, unos personajes que importan mientras deben salvar a la ciudad, aquella trama romántica mil veces vista en el celuloide con su previsible subtrama basada en los celos y en el poder. Quizá una película menos ambiciosa hubiera sido más agradable, procurando matizar menos en sus héroes y más en lo que hacen, trabajar un ambiente de tensión que desemboque en un conflicto que le importe a alguien. Nunca lo sabremos. Quizá no lleguemos siquiera a ver algo decente sobre este grupito, en cualquier caso, solo queda esperar.Los 4 fantásticos

Con esta introducción mi intención es reseñar la importancia de focalizarse, de centrarse. De buscar un objetivo. Pese a que en el medio del videojuego estemos ya acostumbrados a que nos aborden por varios frentes mezclando géneros, aún nos queda mucho camino que recorrer.

Es cierto que las primeras horas de Portal Knights lo pasé bien, pese a sus claras “inspiraciones” -siendo generoso con la palabra- en principio pensé que podría aportar algo nuevo a esta ola de  juegos cubelike (desconozco si existe ya esto como género, si no es así ya va siendo hora) como el ya más que conocido Minecraft o Ace of Spades. La carta de presentación de Portal Knights se apoya en su apariencia de carácter amigable y se desarrolla en esta línea en cada uno de sus sentidos. El combate si bien no ofrece ninguna dificultad, contra los primeros enemigos que te encuentres no te parecerá molesto, aunque esto se esfuma, como mucho, al llegar al primer boss y ver que lo único que tienes que hacer es atacar sin parar y si eso, dar unos pasitos a izquierda o derecha para esquivar lo que te lance. Si hasta entonces no te resultaba un combate plano, a partir de ahí no vas a sufrir ningún cambio. Olvídate de combos o de algo que pueda parecerse a una mínima estrategia, porque aquí no lo vas a encontrar. Lo que sí encontraremos al derrotar a alguno de los seres que encontremos es que podremos recoger experiencia, lo que nos ayudará a subir de nivel e ir adquiriendo una serie de habilidades.

Pero vamos a ver, este tipo de títulos no suelen llamar la atención por su combate, sino por dos elementos principales: exploración y creatividad.Portal Knights antihype

En cuanto a la exploración, lo que veremos son una serie de islas -de mayor o menor tamaño, dependiendo principalmente de la dificultad a la que lo pongamos- que están conectadas entre sí por unos portales. Cada una de estas islas tendrá uno o dos. Siempre podrás ver desde el mapa cuántos son, aunque no te dirá donde, ya que este es global, lo que te muestra es la conexión entre las islas flotantes dentro del mundo. Cada una de ellas tendrá una serie de enemigos que varían en función del nivel -el de la isla, no el tuyo- y que si tienes suerte te dejarán esquirlas para craftear cristales con los que construir los portales. Además de esto y para que no sea solamente masacrar la fauna local, quitarle sus bienes y colonizar la siguiente población que nos encontremos (a decir verdad no son pueblos, pero queda bien, ¿no?), cada uno de estos lugares cuenta con secretos o minas más o menos ocultas en las que encontraremos diferentes tesoros, normalmente en forma de cristales, experiencia o minerales poco comunes en esa zona. Conforme avanzas se van volviendo algo más interesantes, llegando a encontrar pequeñas construcciones elaboradas, puede que sea de lo mejor que tiene este título, aunque no te recomiendo cavar hacia abajo o buscar otras minas, ya que seguramente acabes perdiendo el tiempo o incluso la vida. No pongas a prueba tu paciencia. Una verdadera lástima teniendo en cuenta que sí se te facilitan las herramientas para poder explorar el subsuelo de allá donde estés, o al menos son asequibles.

Conforme se va saltando de una a otra isla sin orden ni concierto, es posible encontrarse NPCs. Personajes que por caprichos del destino, han perdido los pantalones, se han quedado sin arco o vete tú a saber qué, el caso es que algo quieren de ti y a cambio te hacen una oferta que no podrás rechazar, su cabeza de caballo en la almohada será muy posiblemente unos puntos de experiencia o unas monedas que podrás gastar en la tienda más cercana para comprar un búho o un gato para que tu viaje sea un poco menos triste. Esta recompensa la aceptarás a regañadientes porque en el fondo sabes que no tienes muchas cosas mejores que hacer. ¿Cuándo se ha convertido en un RPG en el que soy eres el recadero? Pues sí, amigo, como lo lees.portal-knights

En cuanto a la creación, al menos en mi caso se ha quedado en segundo plano, Portal Knights te da los medios para hacer fortificaciones, o un hogar si lo deseas, claro, pero el que te esté llamando siempre un portal más que no has abierto te descentra ya que quién sabe si en la próxima isla te vas a encontrar algún plano más para tus construcciones -una suerte de pergaminos que irás encontrando por lo largo y ancho del mundo- o un personaje de los que hablaba antes. Cuando entras al mapa en el menú, ves que puedes hacer de una isla tu base, pero ¿para qué? yo no hice la mía hasta las ocho o diez horas de partida y no he tenido ningún problema ni me ha dado ningún beneficio directo además de guardar el resultado del clarísimo síndrome de Diógenes que todos padecemos en los videojuegos, para, como en la mayoría, acumularlos sin nunca más saber nada de ellos.Portal mierda panoramica

Quizá si Portal Knights tuviera una idea más clara de lo que quiere podría haber llegado a ser un juego entretenido, desde luego, pero coge demasiadas referencias de aquí y de allá; mezcla unos ingredientes ya de por sí bastante manidos como para que encima lo haga de manera, en la mayor parte de casos, pobre. Tanto ese combate que parece querer asemejarse a un Souls como ese sistema de niveles, habilidades y estadísticas de personaje sacado de un RPG genérico, no hace más que engorronar una experiencia que, al menos en cuanto al diseño artístico, despunta ligeramente sobre los títulos de su género.

I don't think soDesde luego, si hacemos el ejercicio de poner frente un espejo imaginario este título de Keen Games, lo que veríamos reflejado en él sería un clon de Minecraft con más parecidos (metafóricos, se entiende) con Los Cuatro Fantásticos de los que debiera. Puede que, como comentaba Alberto Murcia en su texto sobre Rime, haya pecado de ver el juego desde mis ojos y no desde los que tendría el público objetivo. Créeme cuando te digo que he procurado por activa y por pasiva ponerme en la piel del público más joven, que es al que sin duda alguna va dirigido. Ni con estas me parece justificable ser un clon, por una parte tan claro, y por otra tan a medias tintas, como lo es este Portal Knights.

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