Moonlighter – Análisis

Moonlighter front antihypeCuando Troy Bolton (Zac Efron) vuelve a su vida cotidiana siendo el capitán del equipo de baloncesto del instituto se da cuenta de que algo ha cambiado en ese período vacacional: su pasión es cantar. Durante los primeros días lo intenta mantener en secreto, pero Gabriella (Vanessa Hudgens) es su nueva compañera de escuela. Aquella chica con la que hubo recitado sus primeros versos en público en una fiesta con sus padres. 

Poco a poco van mostrando sus nuevas dotes musicales al mundo apuntándose al club de teatro donde se va a interpretar un musical y cantando por los pasillos. Troy es el chico popular, el que tiene un futuro prometedor con el baloncesto, el hijo del entrenador. Sus amigos no aceptan que pueda ser algo más que un jugador de básket. Al menos al principio.

High School Musical (Kenny Ortega, 2006) habla del desarrollo personal y sobre la anteposición de las prioridades personales frente a las sociales. Al fin y al cabo ¿qué coño sabe la gente sobre lo que es mejor para ? Al principio esta posición es difícil de mantener, excepto Gabriella, que está en una situación similar, ya que ella es la intelectual (aunque al ser nueva nadie espera mucho de ella y su protagonismo tiende a ser relegado al segundo plano) prácticamente cada persona que le rodea lo que quiere es que deje eso de las cancioncitas y se dedique a lo que se le da bien: el baloncesto. 

El momento clave en el filme de Ortega es la canción interpretada en el comedor. Este es un momento de éxtasis de todos los alumnos en el que al menos una de las personas de cada grupo (que representa diferentes extractos sociales, no económicos) se reafirma como individuo capaz de sentir y realizar diversas actividades, reflejándo así la encorsetada vida en la que tendemos a encontrarnos. 

Lo natural tras conocer a cualquiera, antes incluso que el nombre, es preguntar sobre su profesión o sus estudios, obviando el resto de intereses no académicos que pudiera llegar a tener. En las actuales generaciones es más común que aquella persona a la que te podrías dirigir haya elegido sus estudios o haya optado por la opción menos mala dentro de las que tuviera, pero aún quedan casos en los que esto no es así, casos en los que aquello que hacemos tiende a la herencia, por no hablar de aquellas personas que realmente carecen de opciones, que no son pocas. 

Will, al igual que Troy, se encuentra en una situación en la que su oficio, más quizá que por afinidad, es por herencia. Él tendrá que regentar una tienda, Moonlighter, y hacer que prospere. Para ello deberá conseguir suministros con los que llenar el almacén. Sin productos que vender ninguna tienda funciona. Estos productos tendrá que conseguirlos cada noche en las mazmorras que se colindan la tienda.

Cada una de estas cuatro mazmorras vetarán a sus visitantes según su profesión. La primera a la que tendremos acceso será únicamente explorada por mercaderes, al contrario del resto que requerirán la presencia de un héroe para cruzar sus puertas. Llegar a pasar por ese marco es fundamental para el avance, ya que contamos con dos misiones: hacer crecer al pueblo con nuestro comercio e invirtiendo en establecimientos vecinos y llegar a la quinta mazmorra, aquella en la que el tío de Will pereció intentando llegar a ella. 

Poco a poco, noche a noche tendremos que visitar las diferentes cuevas avanzando con astucia y con las ideas claras. Tenemos un espacio muy limitado en la mochila, por lo que qué escojamos portar será vital para llevar a buen puerto la misión encomendada. Al principio iremos como locos cogiendo todo lo que nos encontremos por el suelo, pero una vez comiences a moverte por oferta y demanda teniendo en cuenta qué tiene más valor comenzarás a priorizar unos objetos sobre otros, aprenderás a dejar algunas cosas atrás y a posicionar estratégicamente en tu mochila los objetos que han sido expuestos a algún tipo de hechizo. 

Cuando Will consiga algo más de dinero, deberá invertir en tiendas para su pueblo. Esto le vendrá bien tanto a él como a la misma población en la que vive. En el momento en el que consiga contratar a un herrero, la administración de los bienes que consiga será clave, ya que aunque deberá dedicar una parte de ese botín a la tienda, también conviene dejar parte en casa para poder llevárselo al tendero correspondiente para que, con el material adecuado, fabrique nuevas armas, escudos, pociones o lo que sea necesario para finalmente llegar un poco más lejos en la aventura. moonlighter antihype

Moonlighter, aunque no lo parezca por su jugabilidad principal (recolecta en las mazmorras) destaca especialmente por su gestión de recursos. Ya que deberás pasar en los menús una cantidad considerable de tiempo decidiendo qué objetos puedes llevar contigo y cuáles dejar en el olvido, será importante saber por qué es más conveniente un artículo u otro. Para esto nos dota de un ejemplar sistema de navegación con el que ver de un simple vistazo el valor del producto que has encontrado, eso sí, si ha pasado por caja anteriormnte,

Moonlighter es un título lleno de encanto donde el equilibrio entre la gestión de la tienda y la exploración de mazmorras creadas proceduralmente se mantiene firme como una roca siendo divertido e interesante cada una de las tareas que Will debe llevar a cabo. Gestionar la tienda no solo implica conseguir materiales para vender, sino saber qué hay que vender y cuándo, reponer las estanterías, hacer la tienda más grande y cuidarla de los ladrones que irán en busca de fácil fortuna.

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Yo sólo quería ser un pirata ¿Es mucho pedir?

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