Esas cabezas cómo están Dead Cells – Primeras Impresiones

Dead Cells cab

Los comentarios de este texto refieren a la versión de Dead Cells de abril del 2018. Aún en el programa Early Access y versión “The Hand of the King”.

Hay una frase que sueltan los desarrolladores en las entrevistas, de la que ellos no parecen ser conscientes, que es prácticamente un chiste: “Estamos haciendo un rogueligue con toques de RPG”. Lo es porque si uno está atento al mercado verá que lo que más sale a la venta en PC son roguevanias con toques de RPG. Me pregunto qué puede llevar a alguien a intentar ganarse la vida haciendo la nueva iteración de este género en lugar de buscar alternativas. Para colmo, el 90% de estos roguevanias pillan mecánicas de Dark Souls y están ambientados en universos medieval fantástico. Si quieres ir directo al mainstream haz un roguevania  de zombis y un poco de RPG. También es garantía de que no se te va a hacer mucho caso.

Existen notables excepciones en esta fórmula como el magnífico Nongünz que supo meter las mecánicas de juegos del tipo cookie-clicker no por capricho sino porque se adaptan al mensaje que estaban fabricando desde Brainwash Gang; el reciente Into the Breach también es un RPG / rogue y es de lo mejor del año junto a Celeste; dos juegos que parecen muy genéricos a simple vista pero esconden sorpresas considerables. Pese a que el roguelike es un género que me gusta (tal vez sea al que más tiempo dedico) empiezo a notar cierta desgana. Física y espiritual, si es que eso tiene algún sentido.

Dead Cells lleva en el programa de Early Access desde año y algo. Es un roguevania sobre un tipo al que le han cortado la cabeza y le posee una especie de babosa de células. Vamos, lo que habitualmente nos pasa a la crítica de videojuegos. El tipo debe escapar de una especie de castillo medieval desde las celdas de detención hasta huir del reino. No queda claro cuál es el fin narrativo de que le posea una cosa babosa pero explica la razón por la cual el protagonista revive una y otra vez. El juego está bastante bien no tanto por el contenido como por cómo está hecho. Luce en todos y cada uno de sus aspectos ténicos. La gente de Motion Twin debería estar (seguro que es así) orgullosa de sus habilidades para crear juegos que funcionan de maravilla.

Dead Cells cabLo de que un juego de este tipo esté en Early Acess ya lo hemos hablado en otras ocasiones: el EA está ya institucionalizado y raro es el juego que no trata de sacarse una perras antes de decir que “se ha acabado completamente su desarrollo”. En realidad sucede que ningún juego está completo nunca (por eso es arte digital y no está sujeto a otras contingencias como la Literatura) y, por otro lado, algunos juegos como Where the Water Tastes Like Wine tal vez les hubiera venido bien meterlo en EA para evitar el batacazo comercial y limar las asperezas. Otra cosa que demuestra el EA es que las opiniones de los analistas valen para una mierda cuando dan su opinión de las cosas en los festivales pues luego a nadie le importa un carajo; en el EA al menos ves si el juego tiene interés entre los que luego les van a echar horas de verdad, es decir, los consumidores de videojuegos. De nuevo, que se lo digan al pobre desarrollador jefe de Where the Water Tastes Like Wine si la prensa es de fiar.

Sin embargo, los juegos de EA bien llevados saben valorar adecuadamente las opiniones de los que juega y darles lo que quieren. Entre esas personas también hay analistas, pero me da en la nariz que si no eres de Kotaku o de RPS (Anait en nuestro país, quiero pensar) al diseñador tu opinión le va importa una mierda. Como decía el genio de Enrique Morente: “Al público hay que escucharlo mucho, mucho, para luego no hacerle caso”. Dead Cells va en desarrollo lento y lo está perfeccionado al modo de Nuclear Throne, que es uno de los mejores ejemplos de un buen EA de esos que “escuchan a los fans”.

Me produce una pereza máxima escribir sobre Dead Cells. En realidad no tengo obligación porque es un juego que me he comprado y este texto está en una publicación donde los redactores no ven un duro. Son unos explotadores de jovencitos y de señores mayores que no saben qué hacer con su vida. Corro como un pollo sin cabeza.

Dead Cells es un buen juego y un buen metroidvania. Pero si tuviese que dedicarle un texto de 500 palabras explicando por qué no sabría qué decir sobre él. Me parece que todo lo que veo en Dead Cells es genérico y formulaico. (Es irónico porque este texto tiene unas 1.400 palabras) Todo es un déjà vu de un déjà vu. Resulta excepcional en sus controles, incluso tiene algunos toques de personalidad interesantes como el humor de slapstick que se gasta el protagonista, algo que nos regala unas cuantas carcajadas. Permite combos y filigranas brutales, builds locas e invita a darle una y otra vez. Pero si sigo hablando no encuentro nada por lo que pueda decir que sea interesante en el largo caminar de los videojuegos.

Dead Cells cabNo es este un caso de “¿qué nos han dado los romanos?” para que siga diciendo cosas y me de cuenta de que en realidad Roma nos ha dado una vida mejor. En este caso no hay nada que decir porque en realidad no debería decir algo. Si lo compras, bien, no te decepcionará porque es un buen juego. En ese sentido yo, como señor que escribe sobre videojuegos debería haber cumplido. Ya te vendí la lavadora: vete al Humble Bundle que te lo compras por unos 12 euros y te va a dar horas de diversión intensísimas. No creo que Dead Cells traiga nada mejor a los videojuegos, solo un es videojuego bien hecho. Entiendo que existe cierto tono agrio en las palabras y que carece de coherencia pues ¿si es bueno qué tiene de malo?

Nada; no tiene nada de malo.

Dead Cells es como esa persona que te gusta; sales con ella; incluso os acostáis repetidas veces porque en realidad, te lo estás pasando bien todo el rato. En un momento dado te levantas al amanecer y te das cuenta de algo terrible, algo que dice mucho de ti, juzgando a otra persona en unos términos crueles. Podrías cambiar a esa persona de la cama por otra y tampoco notarías diferencia sustancial. Esa persona es divertida,  agradable incluso, incluso buena como pareja. Pero ni te hace feliz ni es significativa para tu vida.

Salvando las distancias morales, sentimentales y existenciales a Dead Cells le pasa eso: podría cambiarlo por otro roguevania bien hecho y, bueno, también lo pasaría bien porque tampoco me está diciendo nada nuevo. No significa nada. Tampoco le pido a cada videojuego, como a cada libro, película o cuadro que me cambie sustancialmente. Las iteraciones infinitas de un roguelike de este tipo solo vienen a validar lo vacío e insustancial que este género puede ser cuando se convierte en una fórmula, aunque esté hecho de manera impecable, como lo está Dead Cells. Es un viaje de Sísifo pero sin la ironía que le da Camus.

Lo curioso es que sigo jugándolo. Solo hay un problema serio, mientras lo hago no dejo de pensar en otras cosas que me agobian. Pienso sobre cómo me siento siempre fuera de los círculos por donde me muevo; como que no encajo haga lo que haga; a veces es culpa mía y otras no, otras porque así es la vida. Veo desesperado, mientras me matan y me obligan a empezar de nuevo, cómo los textos que escribo son cada vez más insustanciales e irrelevantes, formulaicos, hechos de manera automática. No hay nada que reseñar interesante, carecen de calidad literaria mínima e incluso son cuestionables como textos funcionales. Cómo (lógicamente) estas palabras se van a perder en el olvido del tiempo. Nadie recordará una maldita palabra de todas las que he escrito en mi vida, como posiblemente le pase a Dead Cells en menos de 3 años o cuando abandone el EA. Insisto: es un buen juego pero me resulta imposible concentrarme en Dead Cells. Dejarme llevar por algo que ya que carece de significado al menos me mantenga 100% atento.

Dead Cells cabMientras le daba a Dead Cells también estaba probando Slay the Spire. Ambos son roguelikes pero lo abordan de maneras diferentes. Creo que los dos son muy buenos juegos. Pero Slay the Spire, que seguro que no saldrá jamás de su nicho de deckbuilding y que ya ha sido devorado antes de nacer por el Júpiter de Hearthsotne, sí que me tiene atento sobre qué hacer, cómo montar mi mazo, o qué ataque usará ese malo genérico de fantasía medieval. Pero en Dead Cells cada vez que doy una voltereta (perfecta e impecable desde un punto de vista de picador de código), hago dos combos con mis armas a distancia y las de cuerpo a cuerpo (pixel art de 10, sin ninguna pega al respecto) o descubro uno de sus cientos de secretos (qué bien que haya secretos, es la salsa de un buen roguelike) me acabo de dar cuenta de que llevo un buen rato rumiando mi odio hacia alguien que llevo años sin ver y que me hizo mucho daño porque soy incapaz de comprometerme con lo que me está ofreciendo este roguevania. Dead Cells me vale para que me encabrone con mi vida algo que nada tiene que ver con el juego. ¿Cómo puede sostenerse un análisis coherente bajo esa premisa?

Dead Cells es muy bueno. Con esto cumplo mi parte de vendedor de lavadoras sofisticadas y artísticas y satisfago a las personas que buscan la conclusión si tener que sufrir el camino que lleva hasta ella.

Acerca de Alberto Murcia

Doctor en Humanidades por la Universidad Carlos III y tecnófilo. Dedico parte de mi tiempo a escribir sobre videojuegos en esta casa tan acogedora. También colaboro en El Estado Mental, Irispress, Zehngames, Deus Ex Machina y Anaitgames

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2 Comentarios

  1. Como análisis de videojuego, pues raro al menos. Esta claro que es un buen juego, la formula podría ser mejor pero es lo que es y funciona. También entiendo el punto en el que otro juego distinto podría tener toda tu atención, pero al menos Dead Cells te da tiempo para pensar en ello; es como el paseo por el parque en el que vas caminando y no te das cuenta de nada porque estas metido en tu cabeza, saludaste gente, pasaron chicas guapas a tu lado y te guiñaron un ojo y de forma automática respondiste el gesto pero no te acuerdas después. Los videojuegos muchas veces nos abstraen de nuestros pensamientos para meternos en sus mundos, pero tampoco creo que este mal que nos den tiempo para meditar y pensar, mas que la abstraccion es la introspeccion a nuestro propio mundo en el que pensamos en todo y de paso, jugamos Dead Cells

  2. A lo mejor no se entiende mal el texto (seguramente, vaya) pero no creo que sea malo, al contrario. Solo que me da la impresión de ya visto mil veces. Y que tampoco creo que aporte demasiado. No me atrae tanto como otros juegos del mismo estilo pero considero que la técnica es pulida, tiene momentos divertidos y se nota que están haciendo un buen trabajo.
    Es una cuestión muy personal. Es bueno, pero no acaba de interesarme. No tiene nada de malo eso, obviamente puedo entender que haya personas que lo disfruten mogollón (yo, mismamente) de Dead Cells. Y creo que merece la pena siempre y cuando te guste ese estilo.
    Más que nunca es una cuestión de gustos, porque, ya digo, mal no está.

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