El hombre con el corazón de hojalata Call of Duty: Black Ops 3 – Análisis

ENCABEZADO call of duty black ops III
Yo como otros tantos he sido un verdadero enfermo de Call of Duty, y no de los que jugaban poco. Desde que estrené mi flamante Pentium IV con el primer titulo de la saga, la relación fue muy intensa, hasta el punto de que prácticamente no jugaba a otra cosa on-line. El juego conseguía captar todo mi tiempo y no era algo que me importase. Pero esa relación de amor incondicional se convirtió en una de escepticismo y distanciamiento a partir de World at War, y probablemente gran culpa de ello la tuviese Call of Duty 4: Modern Warfare. Supongo que eso responderá muchas preguntas, no es que me pareciesen malos juegos, en el fondo seguían siendo lo mismo, pero no conseguían llegar al nivel enfermizo de detalle con el que Infinity Ward llego a concebir el cuarto capitulo de la saga. Desde entonces hasta ahora he ido viendo como la saga seguía multiplicándose sin cesar año tras año, y yo no conseguía volver a encontrarme cómodo jugándola, o mas bien no encontraba ninguna razón para comprar un juego nuevo en lugar de instalar Call of Duty 4 y echarle unas partidas. Supongo que esperaba el momento en el que un título de la franquicia me volviese a llamar la atención. Un momento que parece por fin ha llegado.

BLACK OPS 3 SCREENSHOTNo voy a mentiros, no creo que Call of Duty: Black Ops 3 sea una revolución, ni siquiera algo más pulido que mi preciado Modern Warfare. Sin embargo, sí ha conseguido hacer algo que nos ha sacado del limbo a muchos fans, por fin ha decidido evolucionar. Evolucionar, todo sea dicho, por donde lo están haciendo el resto, que es tomando la opción de crecer a lo alto en sus niveles, a la vez que permitiendo moverse con mayor libertad por prácticamente cualquier parte, paredes incluidas. Me gusta pensar que ocurre igual que durante la primaria, cuando en las clases de plástica nos mandaban hacer cuadrados sin mas, dibujándolos en el papel, hasta que un día te daban la opción de sacar las tijeras y el pegamento y realizar un cubo. Esa forma simple y aburrida en 2 dimensiones que no pasaría del cuaderno se había transformado en algo tridimensional, y si es cierto que en los juegos por norma general se puede saltar y subir escaleras,el hecho de poder utilizar casi cualquier superficie vertical para moverse es un acierto que aunque ya hemos visto en esta generación, aquí se antoja diferente, probablemente por que a la hora de disparar el feeling es treméndamente familiar.

Porque sí, amigos, el gunplay de Call of Duty es tan reconocible como las orejas de Mickey Mouse, y tanto es así que si decidimos ignorar los dobles saltos y el balconing, la sensación es la de que podríamos estar ante una entrega más de la saga, sin demasidos alicientes. Y sinceramente es algo que me gusta, porque al final la gran mayoría de los shooter son tremendamente similares, y lo único que les diferencia (de una manera extremadamente superficial) es su control. El de Call of Duty podría competir perfectamente con Halo, Destiny o Battlefield como uno de los mejores y más pulidos, y por eso cambiarlo a estas alturas sería como si Coca Cola decidiera cambiar su receta por una sopa de zapatos.

Análisis call of duty black-ops-3-

Contando con una mecánica tan sólida como esta, no era difícil hacer un buen multijugador, y no creo que este sea malo. Sin embargo, veo demasiadas opciones a la hora de configurar nuestro avatar. Es verdad que podemos elegir diez añadidos o perks adicionales, pero si tenemos que repartir tanto artilugio entre un arma principal, sus cuatro posibles accesorios, la secundaria con sus dos añadidos posibles, cuatro slots de granada y seis de perks y ventajas, seguramente acabéis como yo, rompiéndoos la camisa y saltando cual Rambo a explicarles que Vietnam os hizo así. Son demasiadas opciones, y lo peor de todo es que los personajes no se sienten excesivamente diferentes aunque recorramos todo el espectro de posibles combinaciones.

BLACK OPS 3 BLANCOSupongo que en el caso de ser un jugador profesional, todas y cada una de estas diferentes opciones vendrán como anillo al dedo, pero para el común de los mortales, o mejor dicho, para un cavernícola como yo, no le encuentro demasiado sentido. Algo parecido me ocurre con las armas. Hay muchas, sí, pero la mayor parte demasiado parecidas, y lo único que nos puede decantar por una u otra es un skin que nos llame más o menos la atención. Finalmente, la cantidad bruta termina imponiéndose,y a base de probar conseguiremos dar con nuestra favorita.

A esto se le añade un nuevo sistema de personajes que por fin va mas allá de un simple cambio de aspecto físico, y ahora según optemos por uno u otro tendremos acceso a diferentes ataques o habilidades. No es nada que rompa los esquemas, y finalmente se siente como algo más cercano a un perk que se va recargando con el tiempo o las bajas que vayamos realizando. No resulta algo demasiado drástico, ni decidirá prácticamente ninguna partida, pero al menos notaremos que nuestro personaje es algo más nuestro. El único problema, de nuevo, es una sobre saturación de opciones y más opciones que parece vienen a cubrir ese más y mejor por el que siempre claman los fans, pero una vez superado el pequeño momento de pánico inicial en el que no sabes como funciona nada, con prestarle poca atención es mas que suficiente.

Y en parte es un problema que se traspasa a la campaña, porque pese a ser cierto que las  nuevas mecánicas jugables y el cooperativo le dan una vida que esta parte del juego echaba a faltar desde los años dorados de Infinity Ward, la campaña de Black Ops 3 vuelve a pecar a la hora de ofrecernos demasiadas opciones de personalización, y aquí con un agravante. Porque el que debería ser el factor diferenciador de este titulo, la posibilidad de andar por las paredes, termina perdiendo relevancia enterrado entre otro montón de perks, e incluso cabe la posibilidad de no reparar en que no lo tenemos activado hasta que ya hemos entrado a la partida. No es algo que vaya a escandalizar a nadie, pero su activación por defecto hubiera sido un detalle, sobre todo cuando es algo que funciona tan bien. Más aún, cuando prácticamente todos los niveles te incitan a usar esta habilidad, ya sea por la arquitectura o por el número y agresividad de los enemigos. Dejando de lado estos pequeños detalles, se trata de una campaña disfrutable, que se nota mejor que las anteriores y que gracias a el cooperativo consigue animarnos a rejugar.

Desafortunadamente, no se puede decir lo mismo de un guión que sigue la estela de todo lo que toca Treyarch, aunque llegados a este punto no creo que nadie se acerque al juego buscando una gran historia. Resulta especialmente fastidioso porque la premisa era interesante, porque pretendía hablarnos del transhumanismo, y de como podía llegar a ser algo beneficioso o nocivo para la humanidad. Desgraciadamente, y por culpa de un ritmo más preocupado de otorgarnos poderes que de mostrarnos la brecha entre personas modificadas y en estado original, todas las oportunidades de contar algo interesante se pierden en el típico pilla pilla al terrorista.

Multijugador-Black-Ops-3

Pero todavía queda una pieza mas para articular el juego, y como no podía ser de otra manera hablamos del niño mimado de Treyach, su modo zombies. Un modo que en esta ocasión toma dos vertientes, reforzando por un lado la campaña principal en un modo alternativo que sustituye a los malvados por zombies, y atacando por otro el que seguramente todos conoceréis por los vídeos promocionarles: una historieta sobre cuatro personajes de los años cincuenta, condenados por sus malas acciones a pasar la eternidad en un limbo muy chungo. Como premisa es genial, y daría para contarnos un relato bastante interesante, pero al final se utiliza menos de lo que debería, y lo que podía fácilmente convertirse en un nuevo Left 4 Dead dentro de otro juego, se queda en un modo más, muy divertido pero desaprovechado. Dejando de lado su malogrado potencial narrativo, como modo de juego resulta muy gratificante, y comparándolo con la campaña normal no veo muchos problemas para que la gente termine dedicando más partidas a reventar las cabezas de los no muertos que a salvar al mundo de los opresores por enésima vez. Parte del mérito está en el rediseño de sistemas como la gestión de los power ups o el acceso al armamento, y el añadido de alguna que otra mecánica extra redunda en beneficio de unas partidas que resultan divertidas, sin más pretensión. Y al final, por mucho que se pretenda, esa es la esencia de Call of Duty: divertir sin más, meterte al multijugador para jugar un par de partidas en quince minutos que tengas libres y saber que por lo menos las has disfrutado.

Call of Duty funciona como un buffet libre. tienes tantísimo entre lo que elegir y tal cantidad de material que lo mas seguro es que salgas lleno y satisfecho.Es posible que no sea la mejor comida que has disfrutado en tu vida, pero seguramente las cenas con mis amigos en buffets son de las que guardo un mejor recuerdo. No eran pretenciosas, no teníamos que comportarnos de ninguna manera, solo sentarnos a la mesa rodeados de buena compañía y disfrutar hasta bien entrada la noche. Y en Black Ops 3 uno come hasta hartarse.

black ops 3 soldado

Acerca de Aitor Herrero

Encargado de asuntos semi legales en Antihype Podcast,.Fenicio nivel usuario

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